Viendo la marcha “mundial” en contra de las FARC que se efectuó este lunes 04 de febrero impresiona encontrarse con muestras tan flagrantes del efecto que producen la manipulación y las mentiras de la oposición político/mediática irresponsable venezolana e internacional en las personas que todavía les creen. Me refiero particularmente a cosas que observé en dicha marcha en Venezuela.
Lo primero que se notó fue un rechazo, una rabia en contra de la cobertura que sobre dicha manifestación hizo el canal del estado venezolano. Una reacción así como si el gobierno venezolano estuviera de parte de la guerrilla colombiana y por ende fuera objeto de rechazo también por parte de la famosa marcha. ¡Craso error!
El gobierno venezolano no es que está de lado de la guerrilla colombiana sino que está de lado de una solución negociada y pacífica la cual pasa por dejar la necedad de llamarlos “terroristas” tal como ordenó hacerlo el gobierno de USA desde los misteriosos ataques a las torres gemelas y al pentágono en el año 2001 los cuales muy convenientemente le dieron excusas para abrir frentes de guerra, invasiones y diversos crímenes en todo el mundo (incluyendo genocidios, torturas, desapariciones y procesos judiciales altamente dudosos). Una vez retirada la etiqueta de “terroristas” que mucho mejor le queda al gobierno de Estados Unidos, se pueden abrir caminos para hablar de Paz, de negociación y de eliminación cierta de la horrenda práctica del secuestro.
El pasticho mental de los manifestantes del lunes los llevó a creer que esa era una marcha más en contra de Chávez y a favor de Uribe de quien ignora la mayoría sus estrechas relaciones con el negocio del narcotráfico y el paramilitarismo (que ha asesinado miles de personas) y los pone a creer que Uribe es buenito y Chávez es malote.
Luego encontramos una muchacha terriblemente disociada o quizá actuando en forma totalmente premeditada y hasta facturada, mostrando un titular sobre el aumento de la comida en un periódico que tiene tiempo que dejó de informar verazmente y exhibiendo todo un catálogo de productos POP de RCTV (el canal que nunca fue cerrado) y de Globovision, llamando “mono” y “lambusio” y “jalabolas” a los camarógrafos y reporteros del canal del estado. Todo eso en una marcha “por la Paz” y “en contra de las FARC”.
Mayor muestra del desorden mental de esta gente imposible.
Finalmente en dicha marcha una señora mostraba un titular hablando sobre la hoja de coca seguramente aludiendo a la referencia que sobre ella hizo Chávez y de la cual los medios han hecho una fiesta de mentiras y distorsiones convenciendo a la gente que todavía les cree, que hablar de hoja de coca es hablar de cocaína (una estupidez astronómica) y queriendo llamar drogadicto al presidente. Creer esto es en verdad algo estúpido porque a estas alturas cualquiera medianamente leído debe saber que hablar de la milenaria hoja de coca no es lo mismo que hablar de la cocaína.
Lo primero que se notó fue un rechazo, una rabia en contra de la cobertura que sobre dicha manifestación hizo el canal del estado venezolano. Una reacción así como si el gobierno venezolano estuviera de parte de la guerrilla colombiana y por ende fuera objeto de rechazo también por parte de la famosa marcha. ¡Craso error!
El gobierno venezolano no es que está de lado de la guerrilla colombiana sino que está de lado de una solución negociada y pacífica la cual pasa por dejar la necedad de llamarlos “terroristas” tal como ordenó hacerlo el gobierno de USA desde los misteriosos ataques a las torres gemelas y al pentágono en el año 2001 los cuales muy convenientemente le dieron excusas para abrir frentes de guerra, invasiones y diversos crímenes en todo el mundo (incluyendo genocidios, torturas, desapariciones y procesos judiciales altamente dudosos). Una vez retirada la etiqueta de “terroristas” que mucho mejor le queda al gobierno de Estados Unidos, se pueden abrir caminos para hablar de Paz, de negociación y de eliminación cierta de la horrenda práctica del secuestro.
El pasticho mental de los manifestantes del lunes los llevó a creer que esa era una marcha más en contra de Chávez y a favor de Uribe de quien ignora la mayoría sus estrechas relaciones con el negocio del narcotráfico y el paramilitarismo (que ha asesinado miles de personas) y los pone a creer que Uribe es buenito y Chávez es malote.
Luego encontramos una muchacha terriblemente disociada o quizá actuando en forma totalmente premeditada y hasta facturada, mostrando un titular sobre el aumento de la comida en un periódico que tiene tiempo que dejó de informar verazmente y exhibiendo todo un catálogo de productos POP de RCTV (el canal que nunca fue cerrado) y de Globovision, llamando “mono” y “lambusio” y “jalabolas” a los camarógrafos y reporteros del canal del estado. Todo eso en una marcha “por la Paz” y “en contra de las FARC”.
Mayor muestra del desorden mental de esta gente imposible.
Finalmente en dicha marcha una señora mostraba un titular hablando sobre la hoja de coca seguramente aludiendo a la referencia que sobre ella hizo Chávez y de la cual los medios han hecho una fiesta de mentiras y distorsiones convenciendo a la gente que todavía les cree, que hablar de hoja de coca es hablar de cocaína (una estupidez astronómica) y queriendo llamar drogadicto al presidente. Creer esto es en verdad algo estúpido porque a estas alturas cualquiera medianamente leído debe saber que hablar de la milenaria hoja de coca no es lo mismo que hablar de la cocaína.
En cualquier caso esos que se babean llamando a Chávez drogómano por haberse atrevido a hablar de la hoja de coca seguramente luego se refrescan con un trago de Coca Cola, única empresa autorizada para importar hojas de coca en cantidades mayores a medio kilogramo ya que forma parte de los ingredientes del refresco.
